Yo soy de esas personas que creen que la vida te recompensa según lo que haces mientras vivís.
Mientras dormía, recordé que fue un jueves por la tarde, iba a salir con Estela, Alejandra y Esteban pero también tenía que ir a un orfanato al cual hace ya varios meses algunos compañeros me habían invitado, supuse que mis "amigos" iban a entender y me disculparían sin ningún problema por no haberlos acompañado, pasé una de las mejores tardes de mi vida.
Por fin comprendí el porqué de las palabras de Estela: "Estás recibiendo un poco de lo que tu dás", varias veces cancelé salidas con mis amigos por ir a esos lugares; Me despertéy comencé a pensar tonterías, en realidad lo único que me importaba era recuperar a mis amigos, a costa de cualquier cosa.
Llegué al colegio y corrí rápido hacia donde estaban ellos y les pedí una disculpa, les prometí que nunca más iba a dejarlos por alguien más, ellos aceptaron mis disculpas y de nuevo estaba en su grupo.
A la salida, Carlos, Andrés y Karla (con los que iba al orfanato) me estaban esperando a la salida para poner una hora para reunirnos e ir de nuevo, pero Estela me llamó en ese momento y me dijo que no podía salir con ellos, porque esa tarde tenía que estar con el grupo, accedí y ni siquiera me dejó despedirme de los otros.
Supuse que tenía que aceptar esas condiciones.
A la salida estaba Luis, y me pregunto muy entusiasmado si iría al orfanato, comprendí que era de ahí de donde él me conocía, pero le dije que no, "talvez a la próxima", el me sonrió y se fue.
Yo tan inocente, creyendo en mis "amigos".
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