viernes, 6 de enero de 2012

Capítulo 2.

Por la tarde del día sábado mamá y yo salimos de compras; Ella buscando minifaldas y yo enamorada de los jeans, ella blusas tubo y yo en otro estilo; Ella y yo somos muy diferentes, pero eso no quita sea la mejor amiga del mundo.

Después, fuimos por un café para platicar un poco, cuando de pronto apareció él, Luis; el es tan hermoso, espalda ancha,bien vestido, caminado perfecto, ojos lindos y oscuros; muchos creen que tener los ojos claros los hace ver más guapos, pero dejenme decirles que sus ojos son oscuros y son los más lindos del mundo;  Recuerdo su sonrisa como si yo fuese la causante de ella; Pasó a mi lado y como normalmente lo hacía... me ignoró.

Que no les extrañe, Él simplemente es mi amor platónico.

Más tarde, llegamos a casa y platicamos con mamá, mi hermano y yo tenemos la costumbre de confiar en nuestra madre sea como sea, ella podrá ser mala a veces, pero hasta hoy nunca me ha dado un mal consejo, una mamá siempre quiere lo mejor para sus hijos.

Luego, cada quién se fue a su recamara y por algún extraño motivo me quedé pensando en la petición que le había hecho a Dios la noche anterior: "¡Ya no quiero ser invisible!"; la verdad me sigo preguntando de donde vino tal plegaria para mi Señor, en fin, muy dentro de mi corazón sabía que algún día iba a obtener respuesta.



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